Si buscas saborear la gastronomía Cubana en Madrid, este es tu restaurante; Bórax.
Se encuentra en el barrio de Chueca y lo elegí porque es el que tenía mayor puntuación de entre todos los cubanos de Madrid.
Ofrece unos platos tradicionales y con todo el sabor cubano.
Es un local pequeño , con una amplia barra en el centro y dos pequeños recintos como para 15 personas cada recinto de mesas.
La decoración es bonita, con bastantes plantas artificiales que dan frescura y un toque tropical.
Hay sillas de madera y de plástico, así todo son cómodas las dos. Las mesas no son muy grandes pero el tamaño es suficiente, y las mesas no están muy separadas unas de otras pero el nivel de ruido es aceptable.
Da aspecto de limpio pero si te fijas bien, los laterales de las mesas no están limpios y yo estuve en una mesa al lado de la ventana y pude ver que el entramado de la ventana estaba lleno de polvo de hace años.
No colocan ningún tipo de mantel, ni de tela ni de papel. Tienes una servilleta de papel.
Hay música ambiente en español.
Los camareros van vestidos de negro y te atienden con amabilidad.
Los precios de la carta son intermedios, platos principales unos 16 Euros , empanadillas 4 euros y medio y acompañamientos alrededor de 9 Euros.
Aunque la carta lleva el típico plato llamado Ropa vieja...¡No había!, La tuve que probar en una empanadilla criolla de Ropa vieja que sí había.
En general todos los platos están bien cocinados y son sabrosos.
Probamos primero un zumo de Guanabara
Una fruta con una sabor parecido a la chirimoya que está bastante rico y no parece que lleve azúcar añadido.
Empanada criolla de Ropa Vieja: La masa estaba demasiado aceitosa para mi gusto, pero llevaba mucha cantidad de relleno de carne y el sabor bastante agradable. Llenaba bastante.
2 huevos fritos, un plátano frito exquisito, un picadillo de ternera bastante bueno de sabor y un arroz blanco. El típico plato cubano con sabores ricos.
Pescado empanado o Canchiller: Pescado empanado con jamón y queso, arroz blanco, yuca y fríjoles.
El pescado empanado estaba super rico, los fríjoles no tanto, algo sosos ,pero el conjunto estaba bastante bueno.
Una tarta típica hecha con un bizcocho de yemas de huevo, emborrachado en almíbar son algo de ron. Original y también con un sabor excepcional, el postre lleva además merengue quemado por encima y una capa de coco en la mitad. Una buena forma de terminar la comida.
La entrada a los baños está muy adornada con flores de plástico y la zona de los lavabos es agradable, el tamaño no es grande pero sí adecuado. Parecen limpios.
Cosas que no me gustaron, ninguna de las puertas se podía cerrar ni la de entrar a los baños ,ni la de entrar a la zona de la baza. Estaban las dos manillas rotas.
Tenías justo enfrente el baño masculino y muy cerca de los baños estaban las cocinas... no me parece agradable tener las cocinas casi en el baño.
Y otro tema un poco raro, en la zona de la baza había como una ventana a otra habitación! parecía opaca pero abierta! . No da ninguna confianza.... aquí una foto de muestra:
La cuenta para dos personas fueron 55,40 €
No admite tarjeta Ticket Restaurant para pagar.
Se encuentra en el barrio de Chueca, Calle Pelayo, 28, de Madrid
Aquí tienes toda la experiencia en video: